09/17/2026
Estos últimos meses he estado bajo mucho estrés. Y el cuerpo saca el estrés como puede — a veces te enferma, a veces te lesiona. Primero me llené de ronchas. Ahora es una contractura en la espalda baja.
Hago lo mejor que puedo. Cuido mis hábitos, entreno, como bien, descanso. Aun así, el estrés es de las cosas más difíciles de controlar — y en menopausia, más.
Así que ahora me toca bajar mi ritmo de entrenamiento hasta que esta pequeña lesión desaparezca por completo. Sin prisa, sin culpa, sin pelear con mi cuerpo.
Lo comparto con ustedes porque muchas personas creen que a mí no me pasa nada. Que no me cuesta cuidarme. Que mis hábitos son fáciles para mí. No es así.
Mi cuerpo no es invencible. Por dentro es tan vulnerable como cualquier otro. Y soy tan humana como cualquier mujer en sus 50.
Si estás en esta etapa y sientes que tu cuerpo te está hablando a gritos: escúchalo. Bajar el ritmo no es rendirse. Es cuidarte. 💗