08/25/2026
Sí, esta soy yo.
Y no, esto no es lo que hace que mi práctica sea yoga. 😉
El yoga, señoressss, no es un workout.
Pero cuando llegó a este lado del mundo, aterrizó en una cultura donde entendemos muy bien el rendimiento, la competencia, el más fuerte, más rápido, más intenso.
Y entonces lo llevamos a un lenguaje occidental “Westerner”: Power Yoga, Hot Yoga, Yoga con pesas 💪🏼, High Intensity Yoga… más calor, más sudor, más reto.
Y al final de la clase todos felices: “¡Qué clase tan buena, sudé muchísimo!” 💦
Y ojo, no hay absolutamente nada malo con una práctica físicamente exigente. A mí me encanta moverme, retarme, sudar y explorar hasta dónde puede llegar mi cuerpo. Esta foto es prueba de ello.
Pero con los años entendí que eso es solo una parte del yoga.
Porque yoga también es preguntarte:
¿Cómo llegué a clase hoy?
¿Cómo estoy respirando?
¿Qué está pasando en mi mente?
¿Qué necesita mi cuerpo?
¿Estoy presente o simplemente estoy ejecutando?
¿Cómo me siento después del savasana?
Convertimos el yoga en otro lugar donde rendir y exigirnos más, cuando también puede ser el espacio donde aprendemos a observarnos, escucharnos y conocernos mejor.
Puedes salir de una clase sin haber hecho una sola postura “impresionante” y haber tenido una práctica profundamente transformadora.
He hecho muchas posturas como esta. Me encantan.
Pero después de años practicando entendí algo:
😉el yoga más importante, el del autoconocimiento no necesariamente es el que puedes fotografiar.
Muchas veces, sucede por dentro. 🕉️✨
Y al César lo que es del César: esta fotaza la capturó la one and only Alexandra Vivas aka Alexandra Vivas 📷❤️
07/22/2026
07/03/2026