02/06/2026
"No me saque... tengo a mis dos hijas agarradas de las manos"
Un testimonio silente de amor incondicional
Diciembre de 1999, estado Vargas, Venezuela Durante los devastadores deslaves ocurridos entre el 15 y 17 de diciembre de 1999, la conocida Tragedia de Vargas, lluvias torrenciales y corrientes de lodo arrasaron pueblos enteros, sepultando miles de vidas.
En medio de la catástrofe, un rescatista encontró a un hombre atrapado bajo el lodo, casi cubierto por completo. Al intentar rescatarlo, el padre, con voz quebrada, pidió ser dejado:
«No me saque... tengo a mis dos hijas agarradas de las manos.»
El rescatista, conmovido por la escena, detuvo el rescate. Ese padre prefirió quedarse con sus hijas antes que desprenderse de ellas. Un gesto de amor radical y desolador que expresa el vínculo más puro entre un padre y sus hijos.
Este testimonio se dice fue real, sin embargo, las imágenes que se muestran en esta publicación hacen parte de una película que retrata la tragedia vivida en este lugar.