Sociedad Numismática de Puerto Rico

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Coleccionistas como tú, que en el 1949 fundaron este grupo como una entidad sin fines de lucro para propagar la numismática y la cultura puertorriqueña

Quienes Somos

Coleccionistas como tú, como yo, y como otros que en el 1949 fundaron este grupo como una entidad sin fines de lucro para propagar el coleccionismo numismático en un ambiente social, cultural, y educativo. Promovemos nuestro pasatiempo como una alternativa de calidad de vida, que tiene como meta el estudio, la preservación, y le difusión de la numismática puertorriqueña. Nuestras Me

26/08/2026

One of the coolest parts of Booth #830? Making the exchange. 🪙😁

Director Paul Hollis stopped by the U.S. Mint booth at the World's Fair of Money® to exchange a $1 bill for the new 2026 Semiquincentennial President Donald J. Trump $1 Coin!

American Numismatic Association

Photos from Sociedad Numismática de Puerto Rico's post 22/08/2026

Compartimos algunos momentos de nuestra exhibición en Plaza Centro Mall en Caguas, P.R. 🇵🇷

Gracias a todo el público que nos ha visitado y recibido orientación. Continuamos expandiendo el conocimiento y la historia a través de la numismática.

19/08/2026

Los esperamos en la Exhibición y Venta Numismática, que se está llevando a cabo en Plaza Centro Mall, en Caguas, Puerto Rico.

Durante la jornada, podrán disfrutar de exhibiciones numismáticas, conferencias, espacios informativos, vendedores especializados, libros y una gran variedad de artículos relacionados con el fascinante mundo de la numismática.

Una excelente oportunidad para coleccionistas, aficionados y todas aquellas personas interesadas en conocer más sobre la historia y el valor cultural de las monedas.

¡Los esperamos!

12/08/2026

Durante el día mañana jueves, 13 de agosto de 2026, en nuestra reunión mensual se estará presentando el libro ‘El Robo de Santos en Puerto Rico’ del Dr. José Guillermo (Billy) Torres, Presidente del Museo de Santos de Puerto Rico. 📚

Photos from Sociedad Numismática de Puerto Rico's post 21/07/2026

Agradecemos a todos nuestros Socios y público general que nos acompañeron durante la reunión mensual del jueves, 9 de julio de 2026, en la Universidad Ana G. Méndez, Recinto de Cupey.

¡Gracias!🇵🇷

Nos vemos en agosto.

06/07/2026

LOS “PESOS COLORAOS” DE ESTADOS UNIDOS
PARA PUERTO RICO (1948-1949).

Por
Dr. Ovidio Dávila

Hay un tema histórico-monetario referente a Puerto Rico el cual, sorprendentemente, se aborda coloquialmente poquísimo entre nuestros coleccionistas de monedas, y en torno al cual ―que sepamos― nunca se ha escrito ni publicado nada en nuestros círculos informativos numismáticos.

Con estas notas informativas nos proponemos romper, aquí y ahora, ese déficit de interés y conocimiento, y traer al interés y atención de todos, tanto de numismáticos como amantes de las cosas históricas y culturales nuestras, lo que a continuación expondremos al efecto.

Se trata de la serie única de billetes o papel moneda de la denominación de un (1) dólar, con fecha del 1928, cuyo sello del Tesoro de los Estados Unidos y números de serie están estampados en el anverso en atrayente color rojo, y cuya emisión y puesta en circulación entera se realizó prácticamente sólo en Puerto Rico entre finales de 1948 y principios de 1949. De ahí que cuando los puertorriqueños de entonces comenzaron a verlos y manejarlos en las transacciones monetarias cotidianas de aquellos momentos, les atrajera particularmente la atención el atractivo y llamativo color rojo de los referidos elementos que flanqueaban la impronta y figura facial de Jorge Washington, por lo que prontamente comenzaron a ser conocidos en Puerto Rico como los “pesos coloraos”.

Abordemos aquí, pues, el asunto de forma general, y por primera vez, haciendo primero una breve presentación del contexto y el trasfondo histórico que creo las condiciones, la necesidad y la justificación de que dicha emisión de papel moneda estadounidense fuera entonces puesta en circulación solamente en Puerto Rico.

Veamos.

Los períodos históricos de la anteguerra, la guerra y la posguerra, de entre los años 1938 al 1950, en torno a la Segunda Guerra Mundial del 1939 al 1945, promovieron las condiciones en Puerto Rico para el influjo masivo de recursos materiales y económicos, de parte del gobierno de los Estados Unidos, que constituyeron la espina dorsal del acelerado grado de modernización social y desarrollo económico que, sin lugar a dudas, experimentó en aquellos momentos la Isla.

Fue astronómica la cantidad de recursos materiales y fondos, en dinero contante y sonante, que mediante programas de estímulo y promoción económica, que ya, desde años antes, se estaban canalizando hacia Puerto Rico a consecuencia de la implementación de programas federales que formaban parte de la política del Nuevo Trato formulada y puesta en vigor por el entonces presidente de los Estados Unidos, Franklyn Delano Roosevelt, desde principios de los años 1930, para responder a la crisis de falta de producción y empleos creada por la Gran Depresión de 1929.

Tenemos así, por ejemplo, que resultó medular, en todo ello, la dinámica y determinante actividad desarrollada por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos en Puerto Rico ―de lo cual NUNCA escriben los historiadores de oficio y encargo― a través de la red de Clubes 4-H y Escuelas Vocacionales creada mediante la implantación de la Ley Federal Vocacional Georges-Ellzey, aprobada el 21 de mayo de 1934, en todos los pueblos de Puerto Rico y sus zonas rurales.

Asimismo, sería el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos el que extendería a Puerto Rico el programa alimentos enlatados y empaquetados (el “mantengo”), más el subsidio familiar de $12.50 mensuales, los llamados cheques de “bienestar social”.

Se habla mucho de la PRERA (Puerto Rico Emergency Relief Administration, 1933 - 1935) y de la PRRA (Puerto Rico Reconstruction Administration, 1935), pero, la realidad es que, el éxito de estos programas, enfocados primordialmente, como el primero, en crear empleos y mejorar la alimentación pública, y, el segundo, en el estímulo de la agricultura, el desarrollo de infraestructura de agua, electricidad, viviendas y comunicaciones, dependía de la disponibilidad de mano de obra diestra, que sólo pudo desarrollarse y alcanzarse mediante la instrucción técnica y vocacional de la gran población juvenil ―particularmente de varones― en etapa productiva, de la que disponía el Puerto Rico de aquellos históricos momentos, a través de la labor educativa e instructiva de los Clubes 4-H y las Escuelas Vocacionales en todos los pueblos y campos de la Isla.

Así, pues, gracias a los referidos clubes agropecuarios y al sistema escolar vocacional federal, decenas de miles de jóvenes puertorriqueños (tanto varones como niñas) terminaron su formación académica intermedia de entonces, al graduarse del octavo grado ―ante la imposibilidad, por carencia de recursos en el hogar, de alcanzar la Escuela Superior o preuniversitaria―, complementada con adiestramiento y capacitación en áreas de mecanografía, manejo de archivos y oficinas, contabilidad básica, agricultura, carpintería, costura, albañilería, electricidad, plomería, pintura, soldadura y herrería, mecánica automotriz y otras artes manuales. Ello permitió a esa juventud poder integrarse y ocupar los abundantes puestos de trabajo diestros y bien remunerados que, durante el período en cuestión, de entre 1938 al 1950, se habrían de crear y desarrollar en Puerto Rico.

Como parte de los grandes proyectos de militarización y construcción de grandes bases militares en Puerto Rico ―además de la extensa red de carreteras que las comunicaba―, durante el referido período, unos 65,000 puertorriqueños fueron reclutados o ingresarían voluntariamente para servir en las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos en sus ramas de Infantería, Marina y Aviación. Con un sueldo mensual promedio de $50.00, esas familias puertorriqueñas con hijos en servicio militar comenzaron a ingresar anualmente unos $39,000,000.00 de dólares plata de la época, equivalentes hoy a unos $726,099,833.00. Estamos hablando de que en esos 12 años esos efectivos militares puertorriqueños recibieron, en sueldos nada más, unos QUINIENTOS CUARENTA Y NUEVE MIL MILLONES DE DÓLARES: $546,000,000.00 en dólares de la época, equivalentes hoy a DIEZ MIL CIENTO SESENTA Y TRES MIL MILLONES DE DÓLARES: $10,163,000,000.00.

A ello habría que añadir la descomunal inyección de dinero que representó la compra de terrenos y la construcción de bases militares (y los grandes sistemas de acueductos y represas hidroeléctricas para suministrarles toda el agua y energía eléctrica requerida), carreteras, hospitales militares, fondos para préstamos de vivienda y estudios para veteranos, compra a descuentos en las tiendas “post Exchange” (las famosas “PX”), etc., etc., que impulsaron, significativamente, a que el presupuesto anual del gobierno de Puerto Rico aumentara de $28,000,000.00, en 1940, a $116,000,000.00 en 1945.

Debemos observar que durante ese período esas fabulosas cantidades de dinero, que entraban cada año a la economía puertorriqueña, representaban sumas en efectivo que sobrepasaban el propio presupuesto total anual de todo el gobierno de Puerto Rico.

En consecuencia, todos los meses eran decenas de miles de cheques o giros postales que llegaban a decenas de miles de hogares puertorriqueños durante esos años, pues los militares puertorriqueños o indicaban que su paga fuera enviada directamente a sus padres o cónyuges, o recibían ellos su cheque, lo cambiaban y entonces remitían buena parte de su salario, mediante giro postal, a sus familiares en Puerto Rico.

Tenemos, entonces, que los bancos y las oficinas de correos en Puerto Rico se vieron obligados a mantener disponibles en caja y a manejar cientos de millones de dólares en efectivo, tanto en metálico como en papel moneda de bajas denominaciones, para poder efectuar el cambio, flujo, depósito y circulación de toda esa gran cantidad de cheques del Tesoro de los Estados Unidos o giros, del entonces Departamento de Correos, que entraban y enriquecían la economía y el bienestar directo e indirecto de cientos de miles de familias puertorriqueñas.

El mismo servicio postal del Departamento de Correos de Estados Unidos en Puerto Rico experimentó ―como consecuencia de la necesidad del manejo, transportación y entrega de la enorme cantidad de correspondencia oficial federal que la intensa actividad militar generó entonces en el trámite de envío de cheques, giros postales, paquetes y correspondencia oficial y la de los soldados entre sus familiares― una extraordinaria alza en empleados postales, así como en el establecimiento y apertura de gran cantidad de oficinas postales adicionales (“branch stations”), junto con toda una amplia red de rutas rurales postales (servicio de correos a los barrios de los campos) que nunca habían existido en la historia de las comunicaciones en Puerto Rico. Todo ello redundó en la creación de miles de bien renumerados empleos directos e indirectos, lo que contribuyó también, significativamente, en el mejoramiento de las condiciones económicas de empleo en todo Puerto Rico.

De manera que todo ello vitalizó e incrementó el caudal y la actividad bancaria y financiera de Puerto Rico a un nivel de prosperidad crediticia y de liquidez efectiva como nunca antes en toda su historia.

Es por ello que el Tesoro Federal se vio precisado a remitir y hacer disponible en la isla, a través del sistema bancario local, cientos de millones de dólares plata de la época, en papel moneda, particularmente en las denominaciones de mayor uso, cambio y circulación de la época, esto es, en billetes de uno (1) y cinco (5) dólares.

Es, entonces, cuando el Tesoro de los Estados Unidos tiene que recurrir, para satisfacer la continua demanda en Puerto Rico de papel moneda de la más baja denominación de 1 (un) dólar, a la especial y particular tirada con fecha de 1928, con el sello del Tesoro y los números de la serie única “A” estampados en color rojo, que en efecto, habían sido realmente impresos en 1934, y cuyo monto de emisión, de 1,872012 ejemplares, que en este momento se mantenía todavía íntegramente guardada, reservada y sin circular en las bóvedas del Tesoro de los Estados Unidos en Washington, D. C.

(Hacemos aquí un paréntesis para realizar una observación de gran significado y valor histórico ―nunca antes señalada y traída a colación en análisis numismático alguno― con relación al sello del Tesoro de los Estados Unidos que para entonces ostentaba impreso el papel moneda y de curso legal estadounidense. La leyenda del mismo lee, en idioma latín, de la siguiente manera: THESAURI AMERICAE SEPTENTRIONALIS SIGILLUM, cuya traducción al inglés es, SEAL OF THE TREASURY OF NORTH AMERICA. El uso del latín y sus términos se ha mantenido y se mantiene hoy en documentos académicos, legales, formales y diplomáticos por tradición histórica, precisión técnica y neutralidad. Al ser una lengua que no evoluciona con el habla cotidiana, sus términos conservan un significado exacto e inalterable a lo largo del tiempo. Así, pues, el nombre de “Estados Unidos de América” en latín, en respuesta a su auténtico origen, es: CIUITATIBUS FOEDERATIS AMERICAE SEPTENTRIONALIS, esto es, “Comunidades Ciudadanas [“Commonwealths”] Federadas de América del Norte”. Así que “Estados Unidos de América del Norte” sería, en español, la traducción histórica y jurídica correcta.)

La emisión de esa particular serie de 1928, de billetes de un (1) dólar, numismáticamente conocida como la del “Red Seal”, había sido la primera en ser autorizada e impresa en el tamaño reducido en billetes de papel tamaño, hoy estándar, de 6.14” de ancho por 2.61” de largo. El tamaño anterior había sido el de los famosos billetes “sábanas”, como eran llamadas por nuestros ancestros de principios del siglo XX, de 3.125” de ancho y 7.375” de largo.

La primera remesa de esos billetes para Puerto Rico se realizó durante los últimos meses del año 1948, junto a otros billetes de un (1) dólar de los de curso corriente ―particularmente las series de los certificados de plata de 1934 y 1935 con sello del Tesoro y números de serie estampados en color azul―, ascendente a un millón de dólares ($1,000,000.00), presumiblemente los números de serie A00004001A al A01004001A, ya que el Tesoro presuntamente retuvo los primeros 4,000 ejemplares de la emisión total para efectos de su circulación experimental en los propios Estados Unidos, algo que parece no haber ocurrido, ya que en años posteriores, cuando los ejemplares de esta tirada única comenzaron a tener demanda entre los numismáticos por constituir una serie de tipo único, dadas sus características de impresión y su carácter fiduciario de no estar respaldado en plata, y que su uso estaba restringido ―como lo indica la frase impresa en letras negras sobre el fondo rojo del sello circular del Tesoro de Estados Unidos― al pago de deudas públicas y privadas, pero no para el pago de impuestos o intereses de deuda pública, comenzaron a aparecer fajos enteros oficiales de estos billetes, con números de serie inferiores al número A00004000A, en estado nuevo y sin circular.

El resto de la emisión, consistente en $871,611.00, del número de serie A00004002A al A01872012A, llegaron a la Isla y fueron puestos en circulación a principios del año 1949. Un total de ocho mil (8,000) billetes del total esa emisión, que tenían defectos de impresión, fueron destruidos y sustituidos por los famosos billetes de remplazo cuyo número de serie va precedido por una estrella. Así que los mismos fueron marcados en el mismo color rojo de la tirada regular con los números de serie ★00000001A al ★00008000A, los que fueron añadidos e intercalados al azar dentro de la tirada total. Son extremadamente raros, y casi todos muestran alto grado de desgaste y deterioro sufrido durante su intensa circulación en Puerto Rico. El público puertorriqueño inmediatamente notó la particularidad de estos billetes, con su sello y números de serie en llamativo color rojo, y comenzó a llamarlos los “pesos coloraos”. Pronto se supo que habían sido puestos en circulación solamente en Puerto Rico, por lo que comenzaron a ser conocidos en los círculos numismáticos de Estados Unidos como el “Puerto Rico Note”.

El hecho de constituir ésta una tirada tan limitada, de menos de dos millones (2,000,000) de ejemplares de billetes de un (1) dólar, causó que estos “pesos coloraos” de Puerto Rico comenzaran, por su escasez y potencial rareza, a ser buscados y comprados, por un valor de premio por encima de su valor nominal de un (1) dólar, por los numismáticos coleccionistas de papel moneda, particularmente de los mismos Estados Unidos.

Actualmente, trascurridos ya 78 años desde que fueran extraídos de las bóvedas del Tesoro de los Estados Unidos en Washington, D. C., donde, como ya dijimos, la tirada impresa se mantuvo depositada como reserva, en sus fajas de contabilidad y control, nuevecitos y sin usar, y fueran traídos y puestos en circulación en Puerto Rico, estos “Puerto Rico Notes” mantienen alta demanda y valor numismático entre los numismáticos estadounidenses.

Y desde entonces, hasta hoy, la sabiduría del jíbaro ha insistido y ha seguido insistiendo en que, “¿Amigo?, amigo es un peso en el bolsillo”.

28/06/2026

in 1776, Jefferson presented his draft of the Declaration of Independence. The reverse of the new 2026 Declaration of Independence Quarter features the Liberty Bell, an iconic symbol of the country’s founding era and a symbol closely associated with the Declaration of Independence. While it’s unclear whether the Bell rang out in July 1776, the Bell frequently rang to draw people near and share an announcement or a declaration. The Bell's crack is visible, symbolizing the fragility of the young nation at its founding. Have you found the new quarter in your change?

23/06/2026

🚨 Just announced: The United States Mint will produce 250,000 Semiquincentennial 2026 Declaration of Independence Quarters featuring a special “July 4” privy mark in celebration of America’s 250th anniversary. 🪙

Randomly mixed in with other 2026 Declaration of Independence Quarters and bearing no mint mark, these unique quarters will be placed into circulation and made available to banks and financial institutions nationwide in time for the Fourth of July. 🇺🇸

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