13/08/2026
Han pasado 44 años desde la muerte de Salvador Sánchez, pero existe un lugar de México donde cada 12 de agosto pareciera que Chava simplemente vuelve a casa 🕊🙏
En Santiago Tianguistenco, Estado de México, su pueblo natal mantiene desde hace décadas una tradición extraordinaria para recordarlo.
El homenaje comienza con una misa en la iglesia de Santa María del Buen Suceso, el mismo templo donde Salvador fue bautizado y donde recibió el último adiós después de su muerte.
Posteriormente familiares, amigos y aficionados se reúnen frente a su tumba para recordarlo, y la conmemoración ha incluido funciones de boxeo amateur y comida compartida por la propia familia Sánchez 🥊
Hay un dato que permite entender hasta dónde llegó el cariño por aquel muchacho de apenas 23 años: cuando fue sepultado en agosto de 1982, más de 50 mil personas acudieron a despedirlo en Santiago Tianguistenco.
Y Salvador ni siquiera necesitó una carrera larga para provocar semejante devoción.
Se fue siendo campeón mundial pluma del CMB, con récord de 44-1-1 y después de nueve defensas exitosas del campeonato.
Su última pelea había ocurrido apenas 22 días antes, cuando detuvo en el round 15 a Azumah Nelson, quien años después se convertiría en campeón mundial en dos divisiones y miembro del Salón de la Fama.
Quizá esa sea una manera distinta de medir la grandeza de un boxeador.
Los cinturones eventualmente cambian de dueño y los récords terminan siendo superados, pero conseguir que un pueblo entero continúe reuniéndose para recordarte cuatro décadas después pertenece a otra categoría.
Salvador Sánchez murió hace 44 años.
En Tianguistenco, sin embargo, Chava nunca terminó de irse. 🇲🇽🕊️🥊