03/06/2026
Cañón La Florida
El Cardonal, Hidalgo
En diciembre del 2011 fui por primera vez con un grupo muy numeroso del CEMAC, a invitación de Mao. Antes habíamos ido a las grutas de Xoxafi y luego en bicicleta hasta La Florida. Al siguiente día bajamos al cañón, que todavía no había sido explorado, vimos las pinturas rupestres y sólo unos pocos bajamos lo que ahora fue el primer rapel, en aquella ocasión sólo llevábamos una cuerda corta por la que bajamos agarrados a ella, sin arnés, caminamos hasta el siguiente punto donde se requería equipo y regresamos subiendo igual, a mano. Hacia mucho frío y viento, casi nos llovió. Todavía nos acompañó nuestra querida Carmen.
Después volvimos a ir para armar el cañón, en mayo del 2012. Desconocíamos exactamente cuantos km y cuantos rapeles eran, pero logramos salir como en 10 horas.
La siguiente vez fue en la competencia Ecorace La Florida, organizada por Mao y en equipos de dos o tres personas; fuimos como 10
equipos, yo competí con Adolfo Vela.
Fue un agarrón entre amigos, verdaderamente inolvidable y divertido. Ahora no sé cómo le hicimos para lograr recorrer los 21 km del cañón, subir 40 km en bici hasta las cabañas y todavía trotar hasta el estadio y regresar a las cabañas en un día.
La penúltima vez fue en 2020, justo una semana antes de que todo se cerrara por la pandemia de COVID; esa ocasión recorrimos el cañón en un día y al otro solo hicimos bici cerca de las cabañas.
Este año, 2026, Mao nuevamente convocó al Club para hacer el cañón y subir en bicicleta el mismo día, sin embargo debido a que íbamos muchos al cañón (18 personas) y algunos eran novatos y sobre todo por lo cambiante del clima, a la mera hora se decidió sólo hacer el cañonismo en un día y al siguiente hacer una ruta más corta de bici. Otro grupo con los niños iría a los manantiales de Kinjua caminando 2.5 km, donde nos encontraríamos.
El lugar es muy bonito, el agua estuvo bastante agradable de temperatura, en algunas secciones incluso cálida. Los rapeles los hicimos ágiles para ser tantos (a última hora fuimos 17 personas). La edad, la condición física, los achaques, el cansancio, en fin, el tiempo, hicieron su trabajo y poco a poco fuimos disminuyendo el paso, cada quien luchando con sus propios problemas. A mí se me despegó la suela de una bota. Pero esto no fue motivo para no disfrutar al máximo del lugar, de la compañía … salir con viejos amigos, convivir con los nuevos, eso fue lo mejor.
Hicimos 9 horas, encontramos al grupo de los niños. Eiger, que iba con ellos, al vernos se puso feliz, corría a saludar a todos, brincaba. Estuvimos un ratito en los manantiales, continuamos hasta los vehículos y emprendimos el regreso a las cabañas donde nos esperaba una deliciosa comida.
Sin duda volvería a ir a este maravilloso cañón que tan buenos recuerdos me ha dejado siempre. Gracias a cada uno de los integrantes de este grupo pero sobre todo a Mauricio Osorio, artífice de estas aventuras.
Patricia Arizmendi Nolasco
Orgullosamente CEMAC Toluca
21/05/2026
19/05/2026