17/08/2026
Resumen del senderismo olvidado🥾
Hay aventuras que se viven y otras que se convierten en recuerdos que nos acompañarán toda la vida. Quiero agradecer de todo corazón a cada una de las personas que ayer aceptó este gran reto. Cuando Carlos y yo hicimos el scouting, sabíamos que no sería una ruta sencilla. Sabíamos que sería un verdadero desafío físico y mental. Y aún así, decidimos compartirla con ustedes porque había muchas ganas de vivir algo diferente. No fue un solo cerro, fueron cuatro, con subidas y bajadas interminables que, al final, representaron un esfuerzo comparable a subir dos veces el Nevado de Toluca. Un reto enorme. Mi admiración para Arturo, que luchó hasta lograrlo. Para say, que nunca se rindió aún que los pies de lidian. Para Víctor, que cargó la mochila de su amigo arturo demostrando una amistad genuina. Para Rodrigo, siempre atento y cuidando al grupo. Para Ari, que a pesar del dolor y su zapato roto siguió adelante. Para Jana, que enfrentó cada tramo con determinación como cada aventura con nosotros. Para Martín, que regresaba una y otra vez asegurándose de que todos estuvieran bien. Para JC, que en ningún momento dejó sola a Say , alentándola paso a paso. Para Edgar, que incluso sin agua, nunca pensó en rendirse. Para David, que mantuvo su ritmo sin dejar de avanzar. Para Charly, Emily, Lalo, su prima y todas las chicas que demostraron una fuerza y actitud admirables. Hubo momentos en los que el agua faltó, en los que las piernas ya no respondían, en los que el cansancio parecía más grande que la meta. Pero en ninguno de esos momentos faltó una mano, una palabra de ánimo o un gesto de apoyo. Entre ustedes compartieron agua, palabras, ánimo, mochilas, dieron todo… Y ahí fue donde demostraron realmente de qué están hechos. Lo más valioso no fue conquistar cuatro cerros, lo más valioso fue que nadie se quedó atrás, que siempre se esperó al compañero, que siempre se priorizó el llegar todos juntos. Ayer no solo vencimos montañas, también vencimos miedos, dudas y límites personales, pero sobre todo, fortalecimos lazos, conocimos mejor a quienes caminan a nuestro lado y confirmamos que somos una familia. Gracias por confiar, por aceptar mis locura y por demostrar que cuando caminamos unidos no hay reto demasiado grande. Que sigan las locuras, que sigan las montañas, que sigan las aventuras. Felicidades a todos. Ayer no solo subimos cuatro cerros, demostramos el valor, la unión y el corazón enorme que tiene la banda olvidada.