14/09/2026
Arturo tiene 40 años y lleva año y medio practicando Kendo. Cuando comenzó, pensaba que su edad podía ser una limitante. Hoy, su experiencia le ha demostrado lo contrario.
El Kendo no solo le ha ayudado físicamente. También ha encontrado en la práctica una forma de mejorar su disciplina, enfrentar retos y llevar lo aprendido dentro del dojo a su vida diaria.
Nunca es tarde para empezar algo nuevo.
¿Tú qué estás esperando para empezar?