27/09/2026
Portugal dió inicio lección de efectividad. Si nos vamos a lo futbolístico puro y duro, Noruega jugó mejor, tuvo la pelota, dictó las condiciones por momentos y apretó con intensidad, pero a este nivel la jerarquía se paga caro y Portugal pegó en las que tuvo. João Félix abrió la cuenta al 17’ con pura frialdad, y aunque Erling Haaland encendió la ilusión nórdica emparejando las cosas al 51’, el festejo duró un suspiro: tres minutos después (54’), Gonçalo Ramos aprovechó un error defensivo para clavar el 1-2 definitivo.
Aun sin Cristiano Ronaldo en cancha, el conjunto luso demostró un oficio tremendo para sufrir el partido cuando Noruega apretaba y golpear con una contundencia clínica en los momentos exactos. Noruega puso el juego y mereció mucho más ante su gente, pero Portugal se llevó los tres puntos a pura jerarquía e individualidades.