27/08/2026
Hace 1 año tomé una de las decisiones más difíciles: dejar la vida y la carrera profesional que había construido en los Estados Unidos con el fin de regresar a mi hogar para reconectar y reinventarme.
Antes de despegar de Miami, mi mente estaba llena de incertidumbre, pero nunca de miedo. Mi intuición me decía que era la mejor decisión en ese momento y tenía la certeza de que todo iba a estar bien. Sí tenía un plan, pero no sabía si todo iba a pasar como lo había planeado. Acepté la incertidumbre y dejé que todo fluyera.
En este año he aprendido que la incertidumbre es parte de la vida y que su aceptación me permite crear apertura para nuevas oportunidades y bendiciones.
No dejé que la incertidumbre me limitara; confié en el proceso, en mi intuición y en mi sabiduría. Dejé que todo fluyera con la esperanza de que las cosas iban a estar bien.
Este año en Costa Rica ha sido maravilloso, lleno de nostalgia, reconexión y aprendizaje. En este nuevo capítulo he manifestado metas sumamente importantes, como construir mi primera casa y crear emprendimientos que me permiten luchar por mis metas. Además, estoy profundamente agradecido por el apoyo incondicional de mi familia, quienes son el pilar de mi vida.
Sigo este proceso con emoción y con la certeza de que el universo seguirá regalándome bendiciones, oportunidades y aprendizajes.