31/03/2025
En 1995, en Wembley, uno de los templos sagrados del fútbol, un portero colombiano decidió desafiar la lógica. René Higuita, con su cabello electrizante y su espíritu rebelde, voló como un escorpión y despejó el balón con los talones. Fue un acto de arte puro, un momento en el que el fútbol dejó de ser un deporte para convertirse en espectáculo.
~Guillo
31/03/2025