21/09/2026
¿Qué más tiene que pasar para que el señor Sebastián Oliveros se vaya del equipo? ¿Cuántas derrotas más tiene que sufrir el equipo? ¿Qué otra falta de respeto tiene que soportar el hincha?
Pero, ¿saben algo? Realmente, la culpa no es únicamente de ese señor, con nula experiencia y con pinta de profesor de Educación Física. Gran parte de la responsabilidad también recae sobre el señor César Camargo, porque su tacañería y su poca planeación deportiva son las que nos tienen en esta situación: con un equipo alejado de la hinchada y una afición cada vez más decepcionada.
Y sé que muchos lamesuelas saldrán a decir: “Pero no podemos fichar como el Pereira, miren cómo están ahora”, o “No podemos tomar como ejemplo al Bucaramanga, que no paga sueldos”. Probablemente estarán muy contentos recibiendo sus boletas del club, pero yo sí me pregunto: ¿realmente el hincha merece esto?
A pesar de que somos pocos y de que cada vez somos menos los que vamos al estadio, siento que no merecemos esta tacañería después de tantos años de sufrimiento y de tantas finales.
El director técnico nos llama “viudas”, pero no demuestra con resultados ni con juego que esté haciendo algo para mejorar el nivel del equipo. Mientras tanto, César Camargo prefiere cerrar las puertas a los hinchas antes que tomar decisiones deportivas de fondo: buscar un técnico que esté a la altura de la institución y jugadores que realmente tengan sentido de pertenencia.
Si Sebastián Oliveros realmente considera que es un señor y un caballero, hoy mismo debería presentar su renuncia. Sería lo mejor para todas las partes.
Ojalá desde la interna del club entiendan la gravedad del momento y busquen una opción que realmente aporte al equipo y permita recuperar, aunque sea poco a poco, la confianza de una hinchada que ya ha soportado demasiado.