11/08/2026
En una clase de Yoga compartimos el mismo espacio, pero no habitamos el mismo cuerpo.
Cada persona llega con una historia, una movilidad, una respiración y unas necesidades diferentes. Por eso los ajustes, las pausas y los tiempos son parte fundamental de la práctica.
No se trata de alcanzar una postura perfecta ni de hacer lo mismo que quien está al lado.
Se trata de aprender a escuchar lo que tu cuerpo necesita hoy.
A veces el ajuste es profundizar, algunas sostener, otras soltar.
Y muchas veces, es simplemente dar tiempo.
Porque practicar Yoga también es aprender a respetar nuestros propios procesos.
Tu cuerpo tiene su propio ritmo. Y tu práctica también. 🧘♀️