21/09/2026
Cuando estás en el camino de autoconocimiento, en el camino de la mirada interna, de conectar con lo mayor, de tomar conciencia de que sos un ser espiritual más allá de la forma física, la apariencia y todo lo que constituye esta vida en el plano de la tercera dimensión, no significa que tenés todo claro, que no tenés nunca dudas, ni miedos, ni confusión.
Más, te diría todo lo contrario.
Aparecen muchas más dudas y confusiones al comprender más cómo estamos hechos, cómo funcionamos, las cosas que inciden en nosotros, los condicionamientos, los patrones.
Empezamos a tener conciencia de la gran trampa en la que estamos y tenemos una sensación de que no podemos salir, de que tenemos confusión, de que no hay claridad para ver el camino, porque ahora vemos todo lo que nos traba.
Esto se muestra perfectamente en la naturaleza con la niebla, cuando amanece con niebla esos días que después va a salir el sol.
En el momento en que empieza a subir el sol, la niebla se hace como más densa. No ves nada. Las gotas de humedad que están en el aire, como refractan más la luz del sol, te encandilan y no ves.
Esto mismo pasa, para mí, en el camino de descubrimiento interno.
Al principio hay más confusión, pero después, poco a poco, la luz interna empieza a emerger, empieza a gobernar, a iluminar desde arriba. El sol sale y disipa completamente la niebla.
Así que, si estás en este proceso de camino hacia adentro, pero tenés mucha confusión, tenés dudas y tenés miedos, está bien. Es parte del camino.
Y a medida que vayas avanzando, la luz va a ir llegando con más claridad.
Buena semana para todos!!
Namasté.
Vicky