10/06/2026
El taita COTOPAXI nos recibió con un viento fuerte y humedad, pero portear tu maleta de alta montaña desde el parqueadero al refugio hace que tú cuerpo se aclimate y pase de la comodidad a la realidad, ya en el refugio comimos, alistamos equipos y descansamos, con el sonido del viento y la lluvia en nuestros oidos.
Con la alarma de un celular, mucho sueño y el poco descanso que el cuerpo tiene por la altura, nos levantamos y alistamos nuestras mochilas y equipo, salimos a las 12H30 con un viento que poco a poco se intensifica con la altura y el avanzar de la madrugada, luego llegamos a la calza de crampones a 5200 metros aproximadamente y las cordadas se iban alistando y separando al mismo tiempo, desde aquí todo es cuestión de seguir hasta donde la montaña mandé.
La ruta es hacia la derecha, rodeando la montaña para empatar con la mítica rompe corazones, es bastante exigente e inclinada, con pocas grietas visibles, sin embargo con un paso constante se la puede sortear en un solo pegue hasta llegar a yanasacha.
Tomamos un poco de fuerzas, agüita caliente y algo de comer, diciéndole al cuerpo ¡Dale tu puedes, ya falta poco! 05H20 El frío es intenso a esta hora, la luna llena nos acompaña y se puede ver la cumbre encima de nosotros, así empezamos la rampa final, con algo de hielo negro y la arriba bastante nieve floja, está parte está bastante expuesta, hay que cramponear bien para no resbalar, tampoco detenerse o regresar, aquí ya no es una opción; a media rampa empezaron a fallar las fuerzas y empieza el juego psicológico, YA NO AVANZO, NO TENGO PIERNAS, ESTOY CANSAD@, ESPERAME, muchas frases escucho detrás mío y continuo sin regresar a ver demaciado, solo siento el jalón y el aflojar de la cuerda, vamos estamos a 10 minutos, ustedes pueden, y así fue antes de entrar a cumbre, como es mi costumbre, en un sitio seguro, hago que la cordada se invierta, para que el que está al final y en medio, entren primero y tengan esa oportunidad de sentir esos primeros rayos de sol que te alegran y calientan la vida... Y esa vista que nunca te vas a olvidar.
A las 06h45 llegamos a la cumbre del hermosísimo COTOPAXI, con frío, humedad, y un viento que te mueve el piso, no pudimos ver cráter, pero si pudimos sentir el poder de la montaña, después de unas fotos de recuerdo, empezamos a bajar y es ahí donde nos damos cuenta de la verdadera dimensión de lo que acabábamos de conseguir, un glaciar inmenso, con cordadas ya bajando y mucha nieve floja.
Finalmente llegamos al refugio con enorme emoción, cuerpos cansados, y con una mochila llena de bonitos recuerdos, me despido con un fuerte abrazo y pidiendo a mi cordada que esa misma fortaleza física y mental, esa enorme voluntad y enorme deseo, con los que consiguieron llegar ese día a la cumbre, actúen y vivan en sus actividades del día a día, ya que se demostraron que rendirse mientras sea posible no es una opción de vida.
Dani Aimacaña - Cumbre Sur - Carito Jarrin